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Sal de tu zona de Confort, no montes en tu globo mental.

Estamos encerrados en nuestra propia mente.
¿Cuántas veces has dejado de intentar hacer algo porque lo primero que piensas es en el qué dirán?
¿Te has parado a pensar que la línea recta es la distancia más corta entre lo que quieres hacer, lo que has ideado, soñado y hacerlo?

   ¿Cuántos puntos intermedios recorres mentalmente, físicamente entre tu punto A (soñado-ideado) y el punto B (comenzar a hacer)?

   Seguro que muchos.

   Estamos encerrad@s en nuestra propia mente, con nuestros propios prejuicios, con nuestras propias creencias limitantes, con nuestras limitaciones mentales, con nuestro qué dirán, con nuestro qué pensará mi vecin@... A veces, hasta nos compramos ropa que nunca nos ponemos porque pensamos que nos quedará mal y nos criticarán (no lo niegues); o no hacemos una determinada pregunta porque pensamos, que pensarán, que somos tont@s, o que no tenemos cualificación, o vete tú a saber qué se nos pasa por la cabeza, y al final con la duda te quedarás.

  Nos pasamos más tiempo pensando en las posibles críticas que en dar la oportunidad de ser criticado!! Las críticas son experiencias, son evaluaciones, son ítems de mejora, incluso nos ayuda, de verdad, a saber qué piensan los demás, nos ayuda a pulir nuestra idea.

   Pero si nunca emprendes, si nunca sales de tu zona de confort, si te quedas encerrad@ en tu propia mente, si haces viajes en globo... ¿Llegarás a B? ¿Sabremos si tus dibujos, o tus relatos son buenos? ¿podremos disfrutar de los beneficios de tu idea? ¿Estarás más saludable con tus nuevos hábitos o más atractiv@ con tu ropa nueva?

  iMagina por un momento que estás en una Sala Limpia, una habitación donde puedes desarrollar tu idea, donde no existe nada más. Solo tú y tu idea, tu nuevo hábito, tu nueva imagen, tu nueva carrera, tu nuevo trabajo. ¿Cómo lo harías? ¿Cuál sería el primer paso a emprender? 

    En línea recta... No montes en un globo mental.
iMagina...

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Estás en un Remolino Circular

HaciacomienzosdelsigloXX,elnaturalistaamericanoWilliamBeebesetropezóenlaselvadeGuyanaconelextrañoespectáculodeungrupodehormigassoldadoquecaminabanencírculo.
 El círculo tenía 40 metros de circunferencia y cada hormiga tardaba dos horas y media en dar toda la vuelta. Las hormigas siguieron dando vueltas y vueltas durante dos días hasta morir agotadas en su gran mayoría.
 Beebe acababa de ver lo que los biólogos llaman:  un "remolino circular". Este fenómeno se produce cuando las hormigas quedan accidentalmente separadas de su colonia. Una vez han perdido el rastro, obedecen sólo a una regla elemental:  seguir a la que va delante. De esta manera se produce la deambulación circular que únicamente concluye si por azar algunas hormigas rompen la cadena, y entonces se llevan a las demás.  Peroeselazarel quepodríamarcarsufuturoysusalvación,puesestánprogramadas,porasídecirlo,genéticamenteparaseguirala hormiga quevadelante;secomunicanparaadvertirlapresenciadecomida

Post hoc, ergo propter hoc… (Después de, por lo tanto causado por…)

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