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¿Qué te impiden tus voces?

Las dos ranitas jugaban alegremente, chapoteando de charco en charco, de camino al estanque de nenúfares, donde las esperaban para organizar la fiesta de bienvenida de la lluvia...
hasta que de repente cayeron en un profundo foso.
Las dos ranitas no supieron que hacer, pues no eran muy virtuosas en sus saltos y no alcanzaban a la salida. 
Saltaron y saltaron, pero no conseguían salir.
Las dos ranitas se complementaban perfectamente, pues una de ellas era sorda y la otra conocía el lenguaje de signos. Pero ni siquiera se comunicaban, solo saltaban y saltaban para salir de allí.
Mientras tanto, en el estanque notaron su ausencia. 
Tras una larga batida de búsqueda encontraron el foso donde pudieron ver a las dos ranitas desesperadas por salir de allí.
- No sigáis saltando. Dijeron todas, 
Es mejor dejarse morir, el foso es demasiado hondo.
Entonces una de ellas dejó de saltar y se abandonó a su suerte.
La ranita sorda seguía y seguía saltando y miraba hacia arriba y veía cómo la animaban a seguir sus amigas.
- No sigas saltando, desiste, déjate perecer, no podrás llegar hasta aquí!! 
Le gritaban.
Y con más ímpetu seguía saltando la ranita sorda, quien agradecía con cada salto a sus amigas, la euforia y el ánimo que le imprimían.
Saltaba, saltaba y saltaba hasta que al final consiguió salir del foso y tras descansar se comió a besos a sus amigas agradeciéndoles su insistencia.

Y a ti... ¿Qué te dicen tus voces?
¿Con qué ranita te identificas?

Comentarios

  1. Yo me identifico mucho con las amigas ranitas que le decían que no podía llegar hastar arriba saltando, que no siguiera insistiendo; pero me identifico más con la versión de la ranita sorda. Suelo ser una persona que anima a las demás a cumplir sus sueños!!
    Me ha encantado el cuento, me autoreafirmo en mi forma de ser y los beneficios que tiene para los demás.
    Gracias equipo de Cuaderno de Liderazgo. Seguir Asíii!!

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  2. Genial Begoña,Muchas Gracias. Nos alegramos que te haya gustado y que te haya servido para reafirmarte. Es verdad que tiene muchos beneficios, pero... y tus sueños?, quién te anima a cumplirlos?

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